La eSIM está instalada y funcionando; ahora hagamos el viaje más cómodo. Estos son los hábitos y pequeños ajustes por los que juran los viajeros frecuentes: seguir localizable en tu propio número, compartir tu conexión, estirar la batería y volver a casa sin sorpresas.
Conserva tu número y tu WhatsApp
WhatsApp está vinculado a tu número de teléfono, no a la SIM que lleva los datos, así que sigue funcionando por la eSIM exactamente como antes: mismo número, mismos chats. Lo mismo vale para iMessage, FaceTime y Telegram. Mantén tu SIM principal instalada (con la Itinerancia de datos desactivada) para que los SMS te sigan llegando: los códigos de verificación del banco son la razón clásica por la que la querrás.
Una salvedad: responder una llamada de voz en el extranjero pasa por tu operador habitual y puede facturarse a sus tarifas de itinerancia. Ante la duda, déjala sonar y devuelve la llamada por WhatsApp.
Compartir tu conexión (punto de acceso)
El punto de acceso y el anclaje están permitidos en nuestros planes: comparte la conexión de la eSIM con tu portátil o un compañero de viaje y puede que no necesites un segundo plan. Dos notas: el anclaje consume datos más rápido que el uso solo en el teléfono (a los portátiles les encantan las actualizaciones en segundo plano), y en los planes ilimitados un anclaje intenso y prolongado puede activar la reducción de velocidad por uso razonable. Enchufa el teléfono mientras hace de router: el punto de acceso también devora batería.
Batería en el extranjero
- La señal débil es el mayor consumo de batería oculto: en zonas de mala cobertura la radio trabaja a destajo. El modo de bajo consumo ayuda más en el extranjero que en casa.
- Si no necesitas estar localizable en tu número habitual, apagar esa línea durante el día ahorra bastante batería.
- Descarga con antelación mapas sin conexión de tu destino: la navegación sigue funcionando en zonas sin cobertura y consume mucha menos energía y datos.
Cruzar fronteras con un plan regional
En los planes regionales y globales, la eSIM cambia automáticamente a una red local tras cruzar una frontera: dale unos minutos y, si duda, un rápido cambio de modo Avión le da un empujón. Antes de una escapada espontánea, echa un vistazo a la lista de cobertura de tu plan: una excursión de un día a un país fuera de la lista significa no tener datos allí, ese es el único caso que hay que planificar.
Pequeños hábitos que ahorran datos
- Configura las copias de seguridad de fotos y nube solo con Wi-Fi: la copia automática por datos móviles es el devorador de datos silencioso número uno.
- Configura las actualizaciones de apps solo con Wi-Fi y desactiva la reproducción automática de vídeos en las apps sociales.
- Descarga series, listas de reproducción y podcasts en el hotel, y haz menos streaming en movimiento.
- Echa un vistazo a la barra de consumo en Mis eSIM cada uno o dos días: recargar antes de que se acaben los datos te mantiene en línea sin cortes.
Una palabra sobre seguridad
Prefiere la eSIM al Wi-Fi público para todo lo sensible: banca, correo del trabajo, pagos. Los datos móviles van cifrados por la red; el Wi-Fi abierto de aeropuertos y cafeterías es el coto de caza favorito de los curiosos. Con datos esperando en tu bolsillo, sencillamente no hay razón para jugársela con una red llamada Free_Airport_WiFi.
De vuelta en casa
Ya en casa, vuelve a poner los Datos móviles en tu SIM principal y listo: no hay más ajustes que deshacer. La eSIM puede quedarse en el teléfono (silenciosa e inofensiva) hasta que estés seguro de que no la necesitarás más; recuerda que una eSIM eliminada no se puede reinstalar con el mismo código. Tus recibos y el historial completo de pedidos siguen disponibles en Pedidos dentro de tu cuenta.